martes, 8 de abril de 2014

Seremos eternos; seremos infierno



Ambas miradas se cruzaron. Era inevitable, así como dos gotas de agua al juntarse se caían, ellos lo hacían. Este era el fin, lo sabían.
-El amor no es para débiles, ¿recuerdas?- pregunto él.
-Lo sé, y es por eso que...- comenzó ella.
-No, no lo hagas. No necesito escucharlo- la interrumpió.
-Yo necesito decirlo. Te amo con cada célula de mi cuerpo.
Dio un paso hacia adelante para obtener un ultimo beso.
-Te amo, para siempre.

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